Serie 'Boardwalk Empire'

Cinco razones para amar 'Boardwalk Empire'

  • La serie auspiciada por Scorsese inicia su cuarta temporada con los mismos ingredientes que la han convertido en una de las mejores propuestas del panorama televisivo

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Steve Buscemi da vida a Nucky Thompson.

Estados Corruptos de América, años 20. Alcohol ilegal, humo de tabaco y heroína. Cuchillos, pistolas y bombas de relojería. Gángsteres, políticos, coristas, putas y policías. Así se podría resumir todo lo que ofrece Boardwalk Empire, la serie de HBO que estrena su cuarta temporada (se emite en V.O.S en Canal Plus, un día después de su emisión en EEUU) con Nucky Thompson enfrentado a una nueva encrucijada: debe sellar la paz con los demás capos y buscar nuevas vías de ingresos menos volátiles que el contrabando de alcohol. Enemigos no le van a faltar: el sibilino filántromo de Harlem Valentin Narcisse y un jovencísimo J. Edgar Hoover se postulan como las dos grandes amenazas para su imperio. En uno de los primeros episodios de esta temporada, el propio Nucky Thompson, más solitario y perdido que nunca, describe su actual deriva: "La prohibición... Hasta entonces, era un simple estafador del montón, un funcionario municipal corrupto y feliz. Mucho dinero, muchos amigos, mucho de todo. Entonces, de repente, mucho no era suficiente". Por líneas de guión como ésta es obligatorio amar con locura Boardwalk Empire. Aquí van otras cinco razones:

Calidad HBO

El pedrigrí de la serie está fuera de toda duda. No es sólo la presencia en los créditos de Martin Scorsese como productor y director del primer capítulo, es el mimo (y los dólares) que la cadena ha invertido en un diseño de producción y una dirección artística capaces de dejar con la boca abierta a cualquiera. Quien verdaderamente está al mando de la sala de máquinas de los guiones y los personajes es Terence Winter, uno de los principales responsables de Los Soprano junto a David Chase. Y después de las andanzas de Tony Soprano y el apestoso Baltimore de The Wire, Boardwalk Empire ha tomado el relevo como el buque insignia actual de HBO (si exceptuamos Tremé, The Newsroom y Juego de Tronos, con menos recorrido y presupuesto), la que mejor recoge el testigo de una forma de narrar pausada que, sin embargo, al final vence y convence cuando las piezas del rompecabezas empiezan a encajar... a ráfagas de metralleta. Pese a sus discretas cifras de audiencia, la serie ha sido renovada para una quinta temporada de las seis que planeó Winter en principio, porque en el fondo los mandamases de la HBO siguen la frase de David Simon como si fuera un mantra tibetano: "que le jodan al espectador medio".

Algo huele a podrido en Atlantic City

El punto de partida de la serie es el ensayo Boardwalk Empire: The Birth, High Times, and Corruption of Atlantic City, de Nelson Johnson, y muchos de los personajes principales realizaron similares tropelías en la realidad que en la ficción. Nucky Thompson es una versión algo libre y dramatizada del tipo que gobernó Atlantic City con mano férrea durante casi 30 años, de nombre Nucky Johnson y de profesión político corrupto. Uno de los grandes atractivos de la serie es ver cómo los Al Capone, Lucky Luciano, Arnold Rothstein, Mayer Lansky y Joe Masseria forjaron sus respectivos emporios en el seno del crimen organizado estadounidense. Boardwalk Empire se convierte en una auténtica lección de Historia que relata los cambios sociales, políticos y económicos a través de subtramas que muestran la lucha por el derecho al voto de las mujeres, las penurias de los veteranos de la I Guerra Mundial, la brutalidad del Ku Klux Klan o la llegada de la aspiradora a la vida doméstica.

Steve Buscemi

La desgarbada figura de ojos tristes y dientes torcidos de nombre Steve Buscemi llevaba años esperando un papel tan grande, complejo y gozoso. Solo el actor de Fargo, eterno secundario robaplanos, sería capaz de darle a un tipo tan aparentemente amoral como Nucky Thompson ese aire melancólico y encantador, una pátina de fragilidad y calidez que parece esconder al insensible monstruo ávido de poder que lleva dentro. Él comanda un reparto de muchísimos quilates, con actores y actrices superlativos como Kelly Macdonald, Michael Shannon y Jack Huston, por nombrar a tres de los más destacados. La única pega es que Buscemi no se haya animado a dirigir ningún capítulo, porque su talento detrás de las cámaras quedó patente en el inolvidable Pine Barrens de Los Soprano.

Vuelta de tuerca al cine negro

La serie contiene todos los ingredientes del noir aplicados a la época de la Prohibición, un terreno explorado en el cine negro de los años 30 y 40 pero sin toda la profundidad, la violencia y el sexo que solo puede ofrecer una serie de esta actual y mal llamada "edad de oro de la televisión". La mano de Scorsese se nota, y mucho, en una puesta en escena cuidada hasta el último detalle, con largos planos-secuencia en movimiento y montajes paralelos, pero también hay evidentes homenajes a El Padrino de Coppola y al Sergio Leone de Érase una vez en América. Según Terence Winter, el mayor desafío al que se enfrentan con la serie "es el género en sí mismo, porque estamos obligados a buscar nuevas fórmulas. Hay tantas maneras en que alguien puede entrar en un garito y cargarse a un tío, que tenemos que encontrar qué nos hace diferentes". El depurado estilo visual de la serie también tiene que ver con la calidad de esos directores de los que (casi) nunca se habla, pero siempre están en los mejores capítulos de las grandes series, como Tim Van Patten, Allen Coulter o Ed Bianchi.

Ritmo en las venas

Si hay algo que caracteriza a Boardwalk Empire es su estupenda banda sonora. Aparte de la música de la cabecera, el Straight Up and Down de The Brian Jonestown Massacre, el recorrido por los géneros de moda en los años 20 es apabullante, una era en la que los pioneros del jazz y el blues daban sus primeros pasos mientras los números de vaudeville arrasaban en teatros y salas de baile. Gran parte de las canciones de la banda sonora provienen del sello Archeophone, dedicado a restaurar grabaciones antiguas y a reinterpretar clásicos con orquestas y cantantes actuales. Al final de cada temporada de la serie, la HBO edita un CD con una selección de los mejores temas, en los que también se dejan caer versiones de grandes nombres propios como los de Elvis Costello, Patti Smith, St. Vincent o Matt Beringer, cantante de The National.

2 » Comentarios ¿Quieres comentar? Entra o regístrate

  1. Emilion 02.oct.2013 | 11:49

    #1

    Tengo grabada toda la serie y puedo afirmar que es excelente.Y por supuesto continuare asistiendola.

  2. lacapa 02.oct.2013 | 16:55

    #2

    Sencillamente sensacional a la altura de LOS SOPRANO. Da gusto ver la serie que te lleva a situaciones humanas complejas, el alcohol y las metralletas de los años veinte.Muy por encima de las series trepidantes actuales.

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