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Blog Soñar despierto

El peculiar sentido del humor francés

Guillaume Galienne, un 'adolescente' de más de 40 años

La película más vista en España durante los últimos doce meses ha sido la estadounidense "El Hobbit 2: la desolación de Smaug", que ha congregado a casi 2.400.000 espectadores. De los filmes españoles, mejor no hablamos. En ese mismo periodo de tiempo, en Francia, la producción gala "Los chicos y Guillaume, ¡a la mesa!" ha alcanzado los dos millones y medio de espectadores. Al margen de la nada sana envidia que produce ver cómo nuestros vecinos apoyan su cine, se dice pronto...

Escrita, dirigida, interpretada (por partida doble) y montada por Guillaume Galienne, se trata de una supuesta comedia que llegará a las pantallas españolas a principios de marzo. Y digo supuesta porque no sólo es que no me ha hecho ninguna gracia, es que maldita sea la gracia que tienen algunos de sus chistes, sobre todo si el que la ve no es francés. Por ejemplo, definir a La Línea de la Concepción como la ciudad más fea del mundo, cosa que en Brest y en Marsella, ciudades portuarias famosas en el mundo entero por su inigualable belleza, debe de hacer mucha gracia. O mostrar a las andaluzas (interpretadas por unas mediocres actrices francesas lamentablemente dobladas, en la versión original, a un castellano inexistente con un acento delirante) como unas descerebradas que sólo piensan, durante 24 horas diarias, en bailar sevillanas. Seguro que en Lille y en Lyon todavía retumban las carcajadas...

Pero, al margen de estas pequeñas cuestiones chovinistas, el principal problema de la película es que de comedia no tiene nada de nada. Basada en una monólogo, supuestamente autobiográfico, de Galienne, cuenta la historia del tercer hijo varón de una pareja burguesa al que todo el mundo, empezando por su posesiva madre, considera un homosexual irreductible. Y él lo asume entre orgulloso y resignado, aunque no acaba de tener muy claro si de verdad ésa es su condición.

Guillaume Galienne por duplicado: como él mismo y como su madre

Galienne, que ya ha cumplido holgadamente los 40, da vida al protagonista, que se supone que es un adolescente. Y, claro, no sólo no cuela sino que por ahí la cosa hace aguas como el Titanic. Pero es que, además, para demostrar su versatilidad, el factótum del filme también interpreta a su hombruna madre, caracterizado con una indescriptible peluca. Tampoco cuela y también por ese lado entran las aguas.

Se nota, eso sí, que es un proyecto muy personal de su autor, que quizá le haya servido para exorcizar muchos demonios interiores e incluso para consagrarse en su país como un nuevo genio del Séptimo Arte. Pero es una película excesivamente francesa (en el sentido menos positivo del término, es decir, pretenciosa, megalómana, ombliguista y con ínfulas de trascender) y resulta muy complicado disfrutarla para los que no somos naturales del Hexágono. Y, desde luego, no es para nada una comedia.


3 » Comentarios ¿Quieres comentar? Entra o regístrate

  1. Telotengodicho 25.ene.2014 | 09:05

    #1

    Pues aquí se evidencia, Sr. Luchini, el dicho de que "para gustos están hechos los colores". Yo no soy francés, ni mi cultura se acerca para nada a la de nuestros vecinos, pero la película me ha encantado. A mí sí me han hecho reir sus chistes y su ironía y, sobre todo, he podido apreciar la interpretación magistral de su director y actor por partida doble. No me molesta para nada lo de la Línea de la Concepción porque me parece que la forma en la que trata el baile por sevillanas es genial y recomiendo vivamente la película a todo el que quiera distraerse con un humor menos grueso que los torrenteros y otras hierbas. En fín, espero que su crítica no sea tan convincente como para echar atrás a los posibles espectadores y animo a que no se pierdan esta curiosa y original película.

  2. giselomasino 25.ene.2014 | 11:30

    #2

    Totalmente de acuerdo con Telotengodicho y desacuerdo frontal con el autor. Cierto es qu econozco muy bien la cultura francesa y que el humor de la pelicula es mas dificil de 'encajar' por lo sutil que es. Incluso en Francia a muchos ciudadanos no le haria tanta gracia. Por cierto muchas otras peliculas francesas hacen referencia a ciudades horrendas dentro de su pais (por ejemplo Disco con Le Havre) pero eso de reirse de uno mismo en España siempre susceptible es siempre dificil. La Pelicula ilustra perfectamente el ambiente de alta burguesia con origenes aristocraticos en Francia, una manera de pensar de ver la vida... que muy pocas peliculas logran narrar de manera tan sencilla y fidedigna, mofandose de ciertas excentricidades. Mas alla de todo, es una excelente interpretacion del actor principal y un mensaje muy sencillo y especial para todos aquellos para quien descubrir su sexualidad no ha sido tan facil y la presion que puede tener una familia, una educacion y un ambiente particular sin ni siquiera percatarse.

  3. BRITNEY 25.ene.2014 | 13:20

    #3

    Como linense viviendo en Paris, puedo decir que la pelicula me ha parecido graciosa, aunque si que es verdad que molesta la imagen que se proyecta de La Linea, como ciudad en la que todo el mundo se droga y lo unico que hacen es bailar sevillanas....Aplaudo la pelicula en general, me ha gustado y el doble role de Guillaume me parece muy acertado!

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