Metropoli

Blog Soñar despierto

Un día muy especial

Mi primera idea para este sábado era aprovechar el estreno de "Hitchcock", de Sacha Gervasi (un filme más interesante que bueno, con un muy creíble Anthony Hopkins en la piel del maestro), para hablar de mi película preferida del mago del suspense, que obviamente no es otra que la maravillosa "Vértigo", esa delirante oda al amour fou con un James Stewart en estado de gracia y una Kim Novak merecedora, como mínimo, de adoración con sus jerséis hiperceñidos. Pero resulta que hoy, 2 de febrero, es nada más y nada menos que el Día de la Marmota. Así que no tengo más remedio que cambiar de planes y dejar "Vértigo" para otra ocasión...

El Día de la Marmota es una de esas tradiciones estadounidenses un tanto incomprensibles para los europeos que consiste en que un montón de gente se pone alrededor de la madriguera de este roedor para ver si al asomarse al exterior da sombra o no. Si es que no, el invierno acabará pronto. Si es que sí, todavía queda mucho frío por delante. Un método de lo más científico que se hizo popular en todo el mundo en 1993 gracias a una de las mejores comedias de las últimas décadas, retitulada en España "Atrapado en el tiempo" y cuyo título original es, precisamente, "El día de la marmota".

Dirigida por Harold Ramis (que ni antes ni después ha volado tan alto), cuenta la historia del presentador de información meteorológica de una televisión local al que le toca cubrir tan magno acontecimiento. En horas bajas tanto profesional como personalmente, cínico, sarcástico y misántropo, cuando va al pueblo en el que vive el bicho se encuentra de repente sumido en un bucle espacio-temporal digno de Borges que le lleva a repetir el mismo día un día tras otro. Lo que al principio le parece una maldición acaba utilzándolo en beneficio propio, consciente de que, haga lo que haga y diga lo que diga, no tendrá consecuencias a la mañana siguiente porque todo vuelve a empezar de cero. Y, de paso, aprende a concerse a sí mismo y a ser mejor persona.

La película, hilarante en muchos momentos y con un notable poso filosófico-existencial (¿a quién no le gustaría, en muchas ocasiones, poder comportarse de forma distinta a la que lo hizo en determinado momento y cambiar el curso de los acontecimientos?), se apoya en un inteligentísimo guion y, sobre todo, en la memorable interpretación de un Bill Murray que hasta ese momento era considerado un actor de segunda y cuya carrera despegó brillantemente a partir de entonces, para alcanzar su momento culminante en "Lost in translation". La encantadora exmodelo Andie MacDowell, dentro de sus muchas limitaciones, es una partenaire perfecta, y la química entre ambos es impecable. Y la canción "I got you, babe", de Sonny&Cher, la letanía perfecta para acompañar. De hecho, mientras escribo esto no soy capaz de dejar de tararearla...

De la repercusión que tuvo este filme da buena prueba el hecho de que la expresión "el día de la marmota" ha pasado a formar parte del acervo popular para definir una situación muy similar, o directamente idéntica, a otra vivida anteriormente. Y eso es algo que sólo sucede de cuando en cuando con películas destinadas a trascender con el paso de los años. "Atrapado en el tiempo" es una de ellas.


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