Metropoli

Blog Al aire libre

Sendero del Chiquillo

Situación. Navacerrada. Sierra de Guadarrama. Madrid.

Cómo llegar. Desde Madrid por la M-607, carretera de Colmenar, hasta el kilómetro 57,4.

Distancia. 57 kilómetros desde Madrid.

Accesos. Por la carretera M-607, sobrepasar la rotonda de acceso a Navacerrada. Cien metros después del desvío a la Barranca y a la derecha, se inicia la pista por donde transita la marcha.

Información: Oficina de Turismo de Navacerrada. Tel: 918 560 006 y www.navacerrada.es.

La Maliciosa desde el collado de Canto Gordo nevado. Foto: Marga Estebaranz.

Esto de los caminos también tiene sus modas. Hay marchas que lo están siempre, mientras que otras jamás. Unas se recorren en masa durante todo el año, otras reciben una o ninguna visita. No importa que sean fáciles o difíciles, accesibles o remotas, hermosas o esforzadas. Es eso, cuestión de modas.  La excursión de esta semana pertenece al segundo grupo.

El camino del arroyo del Chiquillo o camino del Chiquillo a secas, es una de esas rarezas que a pesar de su situación accesible e interés por los parajes que recorre, permanece ignorada. No puede decirse que sea nueva, pues está doblemente señalizada, pero sí que resulta desconocida para la inmensa mayoría de andarines guadarrameños.

[Pincha aquí para ver más imágenes de esta excursión]

Accesible tanto en su inicio, como por sus aceptables distancia y desnivel, así como por la relativa sencillez de seguir su rumbo, sencillamente no existe para los senderistas madrileños. Y eso que su entorno es uno de los predilectos del excursionismo del Guadarrama y en él abundan marchas exitosas, como las que recorren las vecina Barranca.

El inicio de nuestra ruta precisamente está a un centenar de metros del inicio de la carreterilla que lleva a esta zona de Navacerrada. Es la pista que comienza junto a un visible cartel que señala el Monte del Pinar de la Barranca. Una portilla junto a la barrera que cierra esta pista es la línea de salida. Dirección Norte, enseguida queda atrás el tránsito de la carretera que lleva al puerto de Navacerrada y Cercedilla.

Con un cerrado pinar a siniestra y el típico paisaje adehesado y ganadero a la diestra, no desvía su rumbo apenas hasta que alcanza una pista transversal. De vez en cuando se adivinan las desvaídas flechas azules con que se señalizó esta ruta.

Embalse del Chiquillo

Cruzada la pista, el camino se empina un tanto hasta que alcanza el entorno del embalse del Chiquillo. A escasos metros a la derecha, puede bajarse y caminar sobre su pequeña represa, al otro lado del cercado que protege toda su superficie. Nuestro camino deja a la derecha la presilla para continuar monte arriba, ahora por un terreno montaraz y más enfoscado, pero seguible sin el menor problema.

Inicio de la ruta junto a la carretera de Colmenar. Foto: Marga Estebaranz.

Marcan ahora el rumbo señales verdiblancas, indicadoras de senderos locales, los de menos de 10 kilómetros de recorrido en la catalogación internacional de los caminos.  El paso bajo un enorme árbol caído es la puerta de entrada a un segundo tramo de la marcha. El camino se empina y penetra en un bosque tan espeso como solitario.

Tras cruzar el arroyo y dirigirse a la derecha, empieza el tramo más esforzado. Es una parte que salva una fortísima pendiente, por la zona más espesa del pinar. Con tendencia Noreste, las señales verdiblancas pintadas en los troncos de los árboles, así como pequeños hitos de piedras, marcan el rumbo.

No se tarda en alcanzar la cresta de la ladera. Es una zona con abundante pedriza, que corona el Canto Gordo, cumbre de tercera que se alza hasta los 1.595 metros. El camino lo bordea por su lado oeste. Enseguida se llega a un amplio collado, sin duda el punto más hermoso de toda la excursión. Colgado entre la Barranca y Peña Entorcal, ofrece las más íntimas, desconocidas y recomendables vistas de esta porción del Guadarrama.

Mirador de las Canchas

Tras recorrer el collado, las señales dirigen rumbo Norte para encontrarse enseguida con un camino mucho más importante que cruza la ladera en horizontal dirección Este-Oeste. Es la Senda Ortiz, que arranca en el fondo de La Barranca y asciende hasta la pista que lleva al Mirador de las Canchas. Por ella seguiremos.

La tomamos a mano izquierda. Sucesivos carteles permiten su recorrido autoguiado, descubriendo la vegetación, fauna y naturaleza de la zona. Particularmente bonito es el paso del arroyo del Chiquillo, donde la senda traza una cerrada curva. Desemboca este camino en la citada pista que, tomada a la izquierda, lleva hasta el Mirador de las Canchas.

En este punto hay varias opciones de regreso. La primera es desandar el camino que nos trajo hasta aquí. Es la menos recomendable. Otra consiste en desandar la Senda Ortiz y continuar por ella hasta su final, empalmando con la pista del fondo de La Barranca. Elegimos la tercera, que consiste en continuar por la pista.

Desde el Mirador de las Canchas ya todo es bajada. La pista se sumerge en el profundo vallejo de La Barranca, dando un rodeo que le lleva hasta el inicio del barranco del Infierno. Luego gira hacia el Sur y, tras pasar por los embalses del Ejército del Aire y del Pueblo de Navacerrada, el Hotel La Barranca y el Parque de Bomberos, llega a la carretera M-607, por la que cien metros a la derecha, alcanzamos el punto de partida.

Ficha

Tiempo: Entre 3.00 y 3.30 horas.

Longitud: 10 kilómetros.

Desnivel: 505 metros. (Carretera M-607, 1.245 metros; Mirador de las Canchas, 1.750 metros).

Recorrido: Circular.

Dificultad: Media.

Material: Botas de marcha, ropa de abrigo, agua.


Queremos saber tu opinión
Usuario registrado
Recordadme en este ordenador
Recuperar contraseña »
¿Eres un usuario nuevo? Regístrate