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Dehesa de Navalquejigo

DATOS PRÁCTICOS

Situación. Fresnedillas de la Oliva.

Cómo llegar. Desde Madrid por A6, autopista de A Coruña, hasta Las Rozas. Seguir por M-509 a Villanueva del Pardillo, M-600 a Valdemorillo, M-510 a Navalagamella y M-521 a Fresnedillas de la Oliva.

Distancia. 49 kilómetros desde Madrid.

Accesos. Desde la Plaza de la Constitución, en el centro de Fresnedillas, acceder por un corto callejón a la Calle Real, que se toma a mano derecha, dirección Sur. Continuar por ella 600 metros, abandonando el pueblo y continuando por la M-532, dirección Colmenar del Arroyo, hasta alcanzar el desvío a La Cabezuela, situado a mano derecha, por donde se continúa. 

Información: Ayuntamiento de Fresnedillas de la Oliva. Tel: 918 989 009 y www.fresnedillasdelaoliva.es.

La pista desciende por el camino de Corbeón, al pie del Alto del Rey. Foto: Marga Estebaranz

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En busca de resaltar los parajes vecinos y hacerlos más atractivos, buscamos referencias de los más exquisitos lugares remotos, adornándolos con sus nombres. De esta manera, la doméstica geografía cobra pomposos apellidos que nos llaman la atención. Es lo que piden a gritos las dehesas que tapizan el pie de monte de La Almenara, la doméstica montaña que se extiende al sur de Robledo de Chabela, en la linde oeste de la región madrileña. Se trata de  una sucesión de desgastadas eminencias que solo se liberan de las espesuras que la recubren gracias a los cantiles de granito que afilan su horizonte.

Dehesa perfecta y remota, solo algunos pinares y fresnedas perturban la tranquila existencia de las encinadas. La amplia dehesa salpicada de retamas, jarales y cantuesos nos obliga a señalarla como el Cabañeros madrileño. En esta arcadia del bosque mediterráneo, la esencia ganadera que la define la mantiene todavía hoy al margen de rutas turísticas y planes urbanísticos, algo que permite que en sus parajes vivan especies únicas de la fauna ibérica.

Águila imperial y tal vez lince a la cabeza, seguidos de buitre leonado, cigüeña negra, búho real, halcón peregrino, garza real, carraca y un largo y emplumado etcétera. Su abundancia es tal, que ha convertido a la Dehesa de Fresnedilla en una de las más jugosas Zonas de Especial Protección para las Aves de la región madrileña. Recorrerla exige, por tanto, respeto a su naturaleza y a las normas que regulan el tránsito por sus soledades.

 

Inicio en Fresnedillas

Se sale de la localidad rumbo Sur por la Calle Real, que a la altura de las últimas casas deviene en carretera comarcal. Enseguida se alcanza el Camino de la Cabezuela, pista alfaltada que, a mano derecha, deja la carretera iniciando una subida. Unos 400 metros después alcanza un cruce, debiendo continuarse por la pista de tierra que sigue a la izquierda, Suroeste, es el llamado Camino del Pinar de Navahonda.

Rectilíneo, entre fincas y en suave ascenso, pasa bajo un par de tendidos eléctricos. Un largo tramo en bajada conduce al arroyo de la Chorrera. En este punto un portón rojizo señala la entrada a la Dehesa de Navalquejigo. Seguir de frente por el Camino del Pinar de Navahonda hasta arribar a una encrucijada en forma de Y. Continuar por el ramal de la izquierda, llamado Camino del Abad. Un primer tramo en subida lleva a un collado, estribación del cercano Alto del Rey.

Rumbo Oeste, la pista desciende al fondo de una amplia cubeta tapizada de encinas, que se cierra al fondo con las paredes de La Almenara. Por terreno descarnado traza la pista un par de curvas cerradas y pasa cerca de un reconocido abrevadero de piedra. Sucesivas y breves bajadas y subidas conducen el camino rumbo Oeste a la parte más profunda de la amplia depresión.

Una vez alcanzada, sigue un largo tramo cuesta arriba a través del Camino del Corbeón, donde se acumulan los trechos más empinados del itinerario. Un pinar es la referencia del Alto del Pinar, punto donde se termina la cuesta, iniciándose un descenso a través de un terreno de vegetación mucho más abierta.

Se prosigue por el Camino del Pinar de Navahonda, donde se atraviesa una cancela entre fincas ganaderas, preámbulo de la encrucijada en Y desde donde se concluye la ruta desandando la primera parte de la misma hasta regresar a Fresnedillas.

Cigüeña en la espadaña de la iglesia de Fresnedillas de la Oliva. Foto: Marga Estebaranz

FICHA

Tiempo: Entre 3.00 y 3.30 horas para el recorrido descrito.

Longitud: 11,8 kilómetros el itinerario descrito.

Desnivel: 90 metros (Fresnedillas, 900 metros al pie del Alto del Pinar, 810 metros).

Recorrido: Ruta circular con salida y llegada en Fresnedillas de la Oliva.

Dificultad: Fácil. Las únicas dificultades derivan del tránsito por algunos tramos embarrados y con charcos después de lluvias.

Material: Botas de marcha, bastones, ropa de abrigo en invierno, protección solar y agua en abundancia los días de calor.

Recomendaciones: Ruta prolongada que discurre por pistas ganaderas. Gran parte del recorrido discurre por una ZEPA, Zona de Especial Protección para las Aves, por lo que resulta imprescindible acatar las posibles restricciones en determinados periodos del año, para garantizar la presencia de especies escasas y amenazadas.


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