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Cerro del Nevazo

DATOS PRÁCTICOS

Situación. Circo de la Pedriza del Manzanares. Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama

Cómo llegar. Desde Madrid por M-607 y M-608 hasta Manzanares el Real.

Distancia. 56 kilómetros desde Madrid.

Accesos. Sin entrar en la población, sobrepasar Manzanares el Real y alcanzar la rotonda del Montañero. Continuar 500 metros por la M-608, hasta el primer desvío a la derecha, que lleva a Canto Cochino, en el interior del espacio natural protegido y punto de partida y final de esta marcha.

Información: Centro de Educación Ambiental del Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares. Tel: 918 539 978. Horario: todos los días de 10.00 a 18.00 horas.

Visto desde la cima de la pared de Santillana y desde el collado de la Ventana, el Cerro del Nevazo es un caos de roca extraordinario. Un laberinto en el que parece imposible encontrar una línea lógica de ascenso. El amontonamiento de bloques, llambrías, paredones, canales, fisuras y derrumbes constituye en sí mismo un auténtico macizo montañoso por cuyos vericuetos solo se aventuran las cabras montesas.

Esta imponente cima que se alza hasta la nada despreciable cota de 1.950 metros, es el mojón principal del contrafuerte oriental del Circo de la Pedriza. Situado inmediatamente al Norte del collado de la Ventana, cuelga sobre otro portacho sin nombre que le separa del inconfundible risco de La Esfinge.

Paso delicado en el callejón de acceso al roquedo de cima del Cerro del Nevazo.| Marga Estebaranz.

Vea más imágenes de la excursión

Cuando solo frecuentaban la sierra cabreros, bandidos y algún que otro personaje perdido, esta cima era conocida como Cerro de los Hoyos, debido a la abundancia de las características oquedades naturales, también llamadas pilas en la zona, que la erosión de aguas, nieves y hielos esculpen en las fracturas horizontales del granito pedricero.

Como en tantos otros lugares, la llegada de los primeros excursionistas le regaló otro nombre, en esta ocasión y tal y como cuenta el histórico Constacio Bernaldo de Quirós en su Guía de la Pedriza de Manzanares, publicada en 1920, fue el doctor Saturnino García Vicente quien, junto con Francisco Marzal, alcanzó el 10 de mayo de 1918 el punto culminante del roquedo, ?llamándole Cerro del Nevazo por la nevada que les sorprendió, creyéndole innominado?.

Fue en aquella ocasión cuando, y tal vez siguiendo los pasos de desconocidos pastores, se siguió la ruta a través de su lado Norte, que hoy describimos para alcanzar la cúspide de este desmadejado y poderoso amontonamiento rocoso.

Inicio en Canto Cochino

Comienza la marcha en Canto Cochino, consistiendo su primera parte en alcanzar la entrada del circo de la Pedriza a través del habitual sendero PR M-2, alias autopista de La Pedriza. En este punto se bifurca el plácido camino, continuando el ramal de la derecha hacia Prado Peluca, cruzando el arroyo de la Dehesilla por un puente de madera. A la mano contraria, el camino principal continúa rumbo norte, atacando un trecho ancho y especialmente empinado, con abundante piedra suelta en el suelo. A pesar de las señales con forma de aspa, que señalan que no es el rumbo correcto, el mejor camino discurre por la senda pegada al bosque en el margen izquierdo de esta cuesta tan ancha como una pista.

Concluido el desnivel, el camino se vuelve horizontal , estrechándose hasta la anchura habitual. En esta parte asoman a través del arbolado los riscos del Platillo Volante, El Pájaro y Los Guerreros. Tras un par de zigzagues y a unos 800 metros desde la última bifurcación, el PR M-2 desciende y alcanza una mínima playa a la orilla del arroyo de los Poyos, que se sitúa a mano izquierda. Cruzar este vado y continuar por el camino que empieza su largo ascenso por la ladera sobre la que se alza el Platillo Volante y Los Pinganillos.

Es la Senda de la Majadilla al collado de la Ventana, camino que discurre por el interior de un amplio bosque que muestra el más lamentable abandono por parte de los gestores del flamante Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. Piceas, ramas, troncos e incluso árboles caídos enteros se acumulan en una masa de miles de metros cúbicos de madera. Peligrosamente abandonado en el monte y cubriendo por completo el sotobosque, este arbolado muerto es un peligro para la naturaleza y para los hombres que pasan por el entorno.

Mientras la tupida capa de materia norte que cubre el sotobosque es una amenaza al que sería pavoroso y dificilmente extinguible incendio forestal. Algunos árboles secos o podridos milagrosamente en pie, amenazan con derrumbarse en cualquier momento sobre algún caminante.

Un primer tramo junto al arroyo de los Poyos lleva la senda ante un característico bloque cúbico de grandes dimensiones. A partir de este momento, empieza a subir por la ladera en largos tramos diagonales con tendencia noreste. Kilómetro y medio después de cruzar el arroyo y en un zigzag a la derecha, un camino apenas marcado se separa hacia el Norte. Marca su inicio un hito de medianas dimensiones y en los troncos de los árboles aparecen círculos amarillos que guían su recorrido.

Parte inferior del Callejón de las Abejas.| Marga Estebaranz.

Enseguida se cruza una torrentera y tras otro trecho algo empinado, la senda se abre paso por el laberinto de bloques amontonados en la parte inferior del Callejón de las Abejas. Durante los primeros metros, el camino cruza y utiliza parte del cauce del arroyo que baja por el centro de la canal. Esporádicos círculos amarillos sobre troncos y rocas quieren ayudar en el rumbo, aunque son los abundantes hitos los que dan más pistas de por donde continuar, si bien en algunas partes, existen varios caminos que se entrecruzan.

Superado el complejo cono de su inicio, la canal se abre y el camino coge tendencia a su lado izquierdo según el sentido de subida. Por una zona mucho menos compleja, aunque con una inclinación extraordinaria, el camino salva sucesivas llambrías y bloques rocosos con cortas travesías, hasta colocarse a la altura de Las Damas. Este risco es una punta bífida que es la primera situada en la pared de la derecha de la depresión por la que subimos. En la otra orilla de la canal se alza la aguja del Sultán, que tiene sus mejores vistas desde la parte alta de la cuesta. Es una pendiente bastante extenuante y una de las más empinadas de la Pedriza. Con poco más de 500 metros de longitud, salva un desnivel superior a los 250 metros.

La impresionante vertiente norte de El Cocodrilo y el risco de las Nieves son las siguientes referencias bajo las que se pasa. Situadas a mano derecha, siempre según el sentido de subida, en este punto en el centro de la canal aparece un afloramiento rocoso que baja de la línea del horizonte. Puede continuarse por cualquiera de las dos canales que se forman a sus dos lados, aunque para subir lo haremos por la más evidente y cómoda de la derecha, bajo El Cocodrilo y Las Nieves, hasta alcanzar el estrecho collado de la U.

Puede ascenderse del mismo modo por la otra orilla de la canal. Más ancha, pero igual de empinada, tiene el inconveniente de ser mucho menos recorrida y al discurrir por el interior de un pequeño bosque, su paso es más exigente al desaparecer bajo la cerrada vegetación, siendo mejor recorrerlo a la bajada, cuando resulto algo más sencillo localizar y pasar por el sendero.

Integral de La Pedriza

Una vez en el estrecho collado de la U, recorrer unos metros la zona horizontal situada en su lado Este, hasta alcanzar un marcado camino transversal que marcha dirección Norte-Sur. Es el PR M-1, también llamado Integral de La Pedriza, al recorrer toda la línea cimera del circo de la Pedriza.

Tomar este camino a mano izquierda, Norte, encaminándose de inmediato por una corta canal en cuyo lado izquierdo se alza la estilizada aguja del Puro. Girar bajo ella y encaminarse a un paso en llambría que puede superarse por la estrecha oquedad situada bajo ella.

Ya encima del delicado paso, el camino realiza una larga travesía por la parte superior de la canal, incluyendo alguna pequeña bajada. Doscientos metros después se alcanza la altura de un peña de forma robusta al inicio de un callejón por el que, dirección Oeste continúa el PR M-1. Abandonarlo y continuar el ascenso de la fuerte pendiente un centenar de metros más. Sin alcanzar el collado, se trata de una zona situada al pie de una roca que marca el lado izquierdo de la canal, en sentido subida, con unas amplias y características llambrías en su lado Sur. El risco que cierra el lado opuesto de la canal es el del Nevazo.

Dirigirse al centro de la prolongada pared Norte, para una vez a su pie, recorrerla hasta su extremo Suroeste, al final a la derecha. En la portilla aquí situada dar la vuelta a la esquina de la pared por unas repisas y ascender una corta trepada en el extremo suroeste del risco. La trepada da acceso a la parte alta de un callejón que se recorre dirección noreste, hacia la parte más alta del risco. En este punto ya se ve la cumbre del Cerro del Nevazo, de la que nos separan menos de cien metros. Buscar el paso hacia el callejón más profundo que discurre paralelo y a la derecha del que estamos.

Corta escalada al final

Una vez en la profunda calleja, recorrerla hasta su final, donde se sitúa un pasaje formado por una pared extraplomada bajo la que se pasa. Ya en el otro lado, continuar una docena de metros hasta una canal que se inicia a la izquierda, Norte. En su fin hay que superar una corta escalada de unos diez metros por unos canalizos. Se trata del paso más complicado de toda la ruta y que solo debe realizarse si está la roca perfectamente seca. En la parte alta de los canalizos se accede a una prolongada repisa que debe recorrerse hacia el Este hasta encontrar paso por las llambrías que, a mano derecha, conducen a la cercana cima.

La bajada es la misma hasta el collado. Desde aquí puede continuarse por el camino seguido a la ida o, mejor, descender recto por la canal, guiados por algunos hitos, hasta penetrar en el bosque que cierra la parte alta del Callejón de las Abejas. El camino desciende este tramo por el centro de la canal, hasta alcanzar la altura del risco del Cocodrilo, donde el bosque se despeja y se empalma, a la izquierda según se baja, con el camino por el que subimos al collado de la U. Desde este punto se regresa a Canto Cochino por el mismo camino que a la ida.

Cumbre del Cerro del Nevazo y callejón de acceso, a la derecha.| Alfredo Merino.

FICHA

Tiempo: Entre 5.00 y 6.00 horas para el recorrido ida y vuelta.

Longitud: 12 kilómetros.

Desnivel: 925 metros (Canto Cochino, 1.025 metros, Risco del Nevazo, 1.950 metros).

Recorrido: Ruta lineal con salida y llegada en Canto Cochino. Parte de la ruta transita por los senderos de gran recorrido GR-10 y de pequeño recorrido PR M-2, señalizados con marcas blancas y rojas y blancas amarillas respectivamente y con hitos de piedras.

Dificultad: Alta, salva un importante desnivel y presenta en la parte final, la que lleva hasta la cima del risco, cortas trepadas. En esta parte el camino puede resultar confuso y presentar tramos con nieve y hielo.

Material: Botas de marcha, bastones, ropa de abrigo, agua en abundancia.

Recomendaciones:

-Ruta recomendable para personas con buena forma física y experiencia montañera.

-Llevar agua abundante, protección solar y ropa de abrigo.

-Ante la menor duda de pérdida del sendero, desandar hasta el último punto reconocido para recobrar el camino correcto.

-Evitar con tiempo inestable y si la piedra está mojada.

-Extremar las precauciones en el recorrido del roquedo cimero si se presentan tramos helados o con nieve.

-Alcanzar el collado sobre el Risco del Nevazo es actividad suficiente para quienes no quieran o puedan superar las trepadas finales.

 


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